Durante años, la leishmaniosis se consideró una enfermedad del sur. Algo que le pasaba a los perros que vivían en zonas rurales mediterráneas, no a los que paseaban por un parque urbano en otoño. Ese mapa ha cambiado.
Y si tu veterinario no te lo ha explicado todavía, este artículo es para ti.
El mosquito que transmite la leishmania ya no descansa en invierno
El flebótomo, el insecto responsable de transmitir la leishmaniosis canina, ha extendido su período de actividad. Gracias al aumento de temperaturas, hoy se detecta actividad en gran parte de España durante más de 8 o 9 meses al año, con presencia puntual incluso en diciembre.
Además, un estudio europeo reciente —el proyecto CLIMOS, publicado en abril de 2026— analizó más de 2.500 perros en seis países mediterráneos, incluida España, y confirmó que la circulación del parásito es amplia y geográficamente desigual, con zonas de riesgo donde antes no se esperaba.
Dos errores muy comunes que dejan a tu perro desprotegido
Error 1: parar la protección en invierno. Muchos propietarios retiran el collar antiparasitario o dejan de aplicar la pipeta cuando llega el frío, asumiendo que el riesgo ha pasado. Con la temporada activa ampliada, esa pausa puede dejar al perro expuesto justo cuando menos se espera.
Error 2: confiar solo en la vacuna. La vacuna de la leishmaniosis reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad entre un 60 y un 70%, pero no impide la infección. Un perro vacunado que ha dejado de usar repelente sigue estando expuesto al parásito. Vacuna y antiparasitario no son alternativas: son complementarios.
¿Qué deberías hacer?
- Mantén la protección antiparasitaria durante todo el año, especialmente si vives en zonas con inviernos suaves.
- Combina vacuna y repelente. Consulta con tu veterinario cuál es la combinación más adecuada para la zona donde vives y los hábitos de tu perro.
- Busca un veterinario con experiencia en enfermedades vectoriales en tu área. No todas las clínicas tienen el mismo nivel de exposición a la leishmania. Un profesional que la ve con frecuencia reconoce los síntomas antes y ajusta mejor la prevención a tu entorno.
La leishmaniosis no avisa. Se desarrolla de forma silenciosa durante meses, y cuando aparecen los síntomas: pérdida de peso, úlceras en la piel, problemas renales… el daño ya está hecho. La prevención continua y el veterinario adecuado para tu zona son la mejor defensa.
En Select Your Vet puedes encontrar al veterinario más adecuado para tu mascota según tu ubicación y sus necesidades concretas. Elegir bien desde el principio marca la diferencia.